Todo comenzó en 2018 cuando nos dimos cuenta de algo que muchas empresas enfrentan: tener un presupuesto perfecto en papel, pero verlo desmoronarse en la realidad. Trabajamos con una empresa familiar de Asturias que había perdido el 30% de su presupuesto anual por falta de seguimiento.
Ese caso nos marcó profundamente. No se trataba solo de números mal calculados, sino de procesos rotos, comunicación deficiente entre departamentos y la ausencia total de alertas tempranas. Desde entonces, hemos dedicado cada día a desarrollar métodos que realmente funcionen en el mundo real.
Hoy ayudamos a empresas de toda España a mantener sus finanzas bajo control, no con teorías complicadas, sino con sistemas prácticos que se adaptan a cómo trabaja realmente cada negocio.
